Las organizaciones de aprendizaje son aquellas que de forma permanente se anticipan, adaptan y transforman. En estas se concede gran importancia a las personas y a la renovación de formas organizativas que favorecen la iniciativa, la creatividad y el aprendizaje.
Las personas que forman parte de una organización de aprendizaje comparten y utilizan el conocimiento de forma colectiva, y ello les permite responder rápidamente a los cambios.
Según Senge (1990), las organizaciones de aprendizaje se basan en cinco disciplinas o aspectos, a saber: dominio personal, modelos mentales, aprendizaje en equipo, visión compartida y pensamiento sistémico.1
Lo anterior significa que todos y cada uno de sus integrantes cuyo paradigma sea llegar a ser una organización de aprendizaje deben:
•Tener un adecuado manejo de las emociones y razones que impulsan sus actos.
•Adquirir aptitudes que faciliten la comprensión sobre cómo funcionan los modelos mentales en las organizaciones.
•Desarrollar la capacidad de generar resultados en equipo.
•Tener una percepción colectiva de qué es importante y por qué.
•Comprender la importancia de integrar todos los aspectos mencionados anteriormente.
FUENTE: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol16_5_07/aci112107.html